Bueno, permítame expresar que la investigación científica comprende de acuerdo con mi experiencia; dos etapas: una explorativa o pre-científica y la otra, la científica. Estos son los dos momentos en los cuales una persona debería adquirir competencias científicas: en la pre-científica, las competencias científicas generales (hacer preguntas, proponer hipótesis, planear la acción, experimentar o ejecutar la acción, interpretar resultados, aplicar herramientas matemáticas o estadísticas, evaluar y comunicar sus resultados) y en la científica, las competencias científicas específicas (proponer modelos o nuevos procesos, nuevas leyes, nuevas teorías, y nuevos paradigmas).
Durante las primeras etapas de la vida los niños y niñas exploran su mundo y van adquiriendo los conocimientos necesarios para percibirlo, conocerlo, interpretarlo y comprenderlo. En la etapa de la niñez, la escuela básica se centra en el desarrollo de los procesos cognitivos básicos con el fin de formar las competencias básicas -relaciones interpersonales, liderazgo, comunicación de las ideas, organización de las mismas, etc.-, y comienza generalmente el desarrollo de los procesos cognitivos superiores y metacognitivos para la comprensión de los diferentes modelos y teorías sociales y científicas existentes, al cabo del 5 o 6 año de la enseñanza básica . Ya en la media, continua desarrollando estos procesos enfocados a la generación de competencias específicas -de acuerdo al modelo educativo colombiano- en las diferentes ramas del saber. Posteriormente, la Educación Superior brinda las bases epistemológicas, filosóficas, tecnológicas, y metodológicas, por las cuales la investigación desarrolla fuertemente los procesos del pensamiento y estimula la generación de revoluciones científicas, de nuevas leyes, teorías, modelos, y paradigmas, consolidando así, las competencias específicas en un determinado campo del conocimiento. Como se puede deducir, durante los primeros años de vida y hasta la adolescencia, el niño explora su medio, y ésta exploración despierta fervientemente su curiosidad y el deseo insaciable de formular preguntas. Aquí es donde la pedagogía debería propiciar procesos por medio de los cuales los niños y niñas puedan entrar a preguntar, lanzar suposiciones o hipótesis, verificar o comprobar sus suposiciones, e iniciar una exploración sistemática de su entorno y su realidad, de tal manera que comprenda sus relaciones y las interprete, y comience a ser actor activo de su propia realidad cultural, social y natural. Por eso esta etapa de la investigación científica -la explorativa- debe propiciarse durante los primeros años de escolaridad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario